Tal y como anticipaban las previsiones, 2025 se confirma como el mejor ejercicio hipotecario de los últimos quince años. El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha hecho públicos los datos anuales definitivos y el balance deja una cifra redonda: 501.073 hipotecas sobre vivienda, un 17,8% más que en 2024. Hay que remontarse a 2010, cuando se superaron las 600.000 operaciones, para encontrar un registro superior.
Para Ricard Garriga, CEO y cofundador de Trioteca, el dato va más allá del simbolismo estadístico. “Superar las 500.000 hipotecas nos devuelve directamente a 2010. Pero, sobre todo, confirma que 2025 no solo ha sido el mejor año de los últimos quince, sino un punto de inflexión tras un lustro marcado por tipos de interés elevados y menor actividad”, señala.
Más operaciones y un salto en el dinero concedido
El crecimiento no ha sido únicamente cuantitativo. Si en 2024 se firmaron alrededor de 425.000 hipotecas y en 2025 se ha alcanzado el medio millón, el incremento ronda el 18%. Sin embargo, el capital prestado ha avanzado a un ritmo todavía mayor. “El verdadero titular está en el volumen de dinero concedido”, apunta Garriga. “En 2024 se prestaron unos 61.000 millones de euros y en 2025 hemos cerrado en 82.000 millones. Es un aumento del 33%, lo cual significa que no solo hay más hipotecas, sino que los importes financiados son más altos” añade el cofundador de la Asociación Española de Brókeres Hipotecarios (AEBH).
Los datos del INE señalan que el importe medio anual se situó en 163.738 euros, un 12,6% más que el año anterior. Pero la evolución interna del ejercicio revela una aceleración progresiva. “Arrancamos enero con una hipoteca media de 152.000 euros y cerramos diciembre en 172.000. Es una subida muy preocupante cercana al 13,5% en apenas doce meses”, explica el directivo.
Desde Trioteca subrayan también la intensidad diaria del mercado. Según sus cálculos, en 2025 se firmaron 1.988 hipotecas al día, frente a las 1.687 de 2024. “Estamos hablando de casi 300 operaciones más cada día. Son niveles de actividad que no veíamos desde 2010”, añade Garriga, que atribuye este dinamismo a una combinación de estabilización de tipos, demanda acumulada y mayor capacidad de negociación por parte del comprador.
2026 arranca con subidas tímidas
De cara a 2026, el experto observa continuidad en la tendencia alcista en número de operaciones, aunque con un matiz relevante. “El arranque del año está siendo fuerte en volumen, pero ya estamos viendo que algunas entidades han empezado a subir ligeramente los tipos en las hipotecas fijas. Son movimientos tímidos, pero reales, y en febrero ya se han empezado a notar” advierte.
En este contexto, Garriga recomienda no bajar la guardia: “Seguimos en un entorno competitivo, pero los bancos están ajustando márgenes. Quien esté pensando en comprar debe analizar bien las ofertas y no dar por hecho que la primera propuesta es la mejor”.
Con 2025 consolidado como el ejercicio más fuerte desde 2010, el mercado hipotecario entra en una nueva fase marcada por mayores importes, elevada actividad y una competencia creciente entre el canal tradicional y el digital.
El canal digital ahorra 840 euros anuales
En diciembre, el tipo de interés medio para las hipotecas sobre vivienda fue del 2,87%, mientras que en el caso de las hipotecas fijas, mayoritarias, con más del 63% del total, el tipo medio se situó en el 2,91%. Es en este punto donde el análisis de Trioteca introduce un elemento diferencial. “Mientras el español medio firmó su hipoteca fija en diciembre al 2,91%, en nuestro canal digital cerramos en el 2,23%. Son 68 puntos básicos de diferencia”, afirma Garriga.
La brecha tiene consecuencias directas en el coste final. “En una hipoteca de 200.000 euros, esa diferencia supone unos 70 euros más al mes, 840 euros al año y alrededor de 25.200 euros adicionales en intereses a lo largo de toda la vida del préstamo. Ese es el ahorro medio que conseguimos para nuestros clientes”, sostiene.
A su juicio, esta disparidad explica el crecimiento del canal digital en el mercado hipotecario. “El cliente es cada vez más consciente de que comparar condiciones y negociar fuera de la oficina tradicional puede tener un impacto muy significativo en su economía familiar” sentencia.