La inflación, la tensión entre oferta y demanda y la subida de precios dificultan el acceso a la vivienda. De hecho, en 2026 el mercado de alquiler sigue siendo uno de los principales desafíos en España, con precios en aumento y una oferta cada vez más limitada.
En este contexto, automatizar y digitalizar el proceso de alquiler puede reducir hasta un 50% los tiempos de gestión y aumentar la rentabilidad de los inmuebles entre un 15% y un 20%, según estimaciones de la consultora ENLACE basadas en los resultados de Payli, una de las startups en las que tiene participación directa.
Esta tecnología agiliza verificaciones, trámites burocráticos y administrativos, contratos y pagos, reduce la burocracia y ofrece transparencia, beneficiando tanto a propietarios como a arrendatarios que enfrentan las dificultades del mercado actual. Y es que acelerar la gestión administrativa, financiera y operativa permite maximizar los ingresos netos y reduce los gastos recurrentes y el tiempo que dedica el personal. Al implementar una gestión más eficiente se minimizan los períodos en los que la vivienda permanece vacía y se mantiene la propiedad en buen estado para evitar reparaciones futuras.
En este contexto, la digitalización del sector inmobiliario ha alcanzado su punto más alto. De acuerdo con los datos de ENLACE, ocho de cada diez empresas inmobiliarias en España aumentarán su inversión en tecnología en 2026, con especial foco en la analítica de mercado, la gestión de propiedades y la eficiencia financiera. Esta evolución tiene un impacto directo en el consumidor final al favorecer precios más ajustados a la realidad, una mayor transparencia en las operaciones y una oferta residencial más alineada con la demanda real.
“El inmobiliario ha sido históricamente un sector muy ligado al activo físico, pero hoy el valor ya no se explica solo por la ubicación o la superficie de la vivienda. La información bien utilizada permite anticipar tendencias, reducir riesgos y tomar decisiones más acertadas, algo que acaba influyendo en todo el mercado. El dato se ha convertido en un activo estratégico: las empresas que saben interpretarlo se adaptan mejor a los cambios y pueden ofrecer soluciones más ajustadas a lo que realmente necesitan las personas, contribuyendo a un mercado más eficiente y transparente”, señalan Marc Ollé y Francesc Salas, socios fundadores de la compañía.
En este escenario, la tecnología y la analítica ya son herramientas clave para mejorar la toma de decisiones públicas y privadas, facilitar un uso más eficiente del suelo y avanzar hacia un mercado de la vivienda más equilibrado. “Entender el dato es ya tan importante como entender el ladrillo”, concluyen desde ENLACE. La consultora subraya que el reto del sector en los próximos cinco años será transformar la información en soluciones reales para uno de los principales problemas económicos y sociales del país.