Tras el fuerte repunte registrado en 2025, el mercado inmobiliario español podría entrar en una fase de subidas más moderadas durante los próximos meses. El encarecimiento energético derivado del conflicto en Oriente Medio y su posible impacto en los tipos de interés amenazan con frenar parte de la demanda, lo que situaría el crecimiento del precio de la vivienda en tasas de un solo dígito en 2026, según las previsiones del Personal Shopper Inmobiliario, Iñaki Unsain.
El experto, con más de 30 años analizando el sector, considera que el mercado ya ha alcanzado ritmos de crecimiento difíciles de sostener tras el incremento del 12,7% registrado en 2025, el mayor en casi dos décadas según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). “Durante el último año el precio de la vivienda ha experimentado un crecimiento muy intenso que ha desplazado a mucha población del acceso de la vivienda. Sin embargo, en el último trimestre ya se aprecia una ligera moderación en el ritmo de incremento respecto a los trimestres anteriores”, explica. Para Unsain, estos primeros datos “todavía no son brotes verdes”, pero sí anticipan un cambio de tendencia que podría seguir avanzando en 2026.
La evolución del conflicto en Oriente Medio, en el punto de mira
Durante 2025 el mercado mantuvo un ritmo de crecimiento constante a lo largo de todo el año, con incrementos interanuales superiores al 12% en todos los trimestres. El cuarto trimestre cerró incluso con un aumento del 12,9%, su nivel más alto desde 2007. Sin embargo, según el director general de ACV Gestión Inmobiliaria, la dinámica del mercado empieza a mostrar señales de agotamiento impulsado por la escasez de oferta, el atractivo inversor del ladrillo y la resistencia de la demanda en las grandes ciudades. Este cambio de ritmo, apunta, no implicaría necesariamente una caída de precios, pero sí un escenario de crecimientos más contenidos tras varios ejercicios de subidas de dos dígitos.
A este cambio de tendencia se suma ahora un factor geopolítico, la escalada de tensión entre Irán, Estados Unidos e Israel, que podría alterar las previsiones económicas. El conflicto ya está teniendo efectos en los mercados energéticos, con repuntes en el precio del petróleo y del gas que rondan el 10% en algunos momentos. Aunque por ahora el impacto es limitado, el Personal Shopper Inmobiliario advierte que una crisis prolongada podría trasladarse rápidamente a la inflación europea.
“Si eso ocurre, el Banco Central Europeo (BCE) podría verse obligado a revisar su política monetaria y mantener los tipos de interés elevados durante más tiempo” recuerda Unsain, quien advierte que para el mercado inmobiliario, esta variable es determinante.
Menos operaciones y contención en los precios
El impacto de las tensiones geopolíticas podría escalar rápidamente al mercado hipotecario. Un contexto de tipos altos presionaría al alza el euríbor (actualmente en torno al 2,2%) y encarecería tanto las hipotecas variables como las nuevas financiaciones. Según Unsain, este escenario reduce de manera directa la capacidad de compra de los hogares, disminuye el número de operaciones en el mercado residencial y provoca un ajuste a la baja del ticket medio de la vivienda previsto para 2026.
Al mismo tiempo, el encarecimiento energético y de las materias primas elevaría los costes de construcción, lo que añade presión adicional al sector promotor. “Esto impactaría directamente en los costes de construcción y en las cuotas de los préstamos hipotecarios, lo que podría reducir la demanda y conducir a una mayor estabilidad e incluso cierta contención en los precios de la vivienda”, concluye el experto.