El truco que pocos conocen para ahorrar en los gastos de la hipoteca

La financiación para la compra de vivienda mantiene una clara tendencia al alza. Según los últimos datos del Banco de España, el volumen de préstamos hipotecarios concedidos ha registrado un repunte de casi el 22 % interanual, tras varios meses consecutivos de crecimiento.

En este contexto de reactivación del mercado inmobiliario, miles de familias vuelven a enfrentarse a una de las decisiones económicas más importantes de su vida: la firma de una hipoteca.

Ahora bien, más allá del precio del inmueble o del tipo de interés, existen costes menos visibles como el seguro de vida vinculado a la hipoteca que suelen pasar desapercibidos en el momento de la firma y que pueden marcar una diferencia significativa con el paso del tiempo.

En este escenario, Nara Seguros, marca de seguros de salud, vida y ahorro, explica los beneficios de comparar el seguro ofrecido por el banco con un seguro de vida externo, que permita una mayor flexibilidad y un mejor ajuste a las necesidades reales de cada familia.

Un requisito habitual con distintas opciones

En el momento de firmar una hipoteca, la mayoría de las entidades financieras exigen la contratación de un seguro de vida que garantice el pago del capital pendiente en caso de fallecimiento. Lo que muchas personas desconocen es que no están obligadas a contratar ese seguro con el propio banco.

La ley permite al cliente elegir libremente la aseguradora, siempre que la póliza cumpla con los requisitos exigidos por la entidad financiera. Aun así, por desconocimiento, muchos aceptan la opción bancaria sin comparar alternativas.

La protección que evita heredar una hipoteca

El seguro de vida-hipoteca tiene un objetivo claro: evitar que, en caso de fallecimiento, la deuda pendiente recaiga sobre los herederos.

La póliza cubre el capital hipotecado y puede adaptarse a hipotecas individuales o conjuntas, asumiendo la parte proporcional que corresponda a cada titular.

Además, este tipo de seguros puede incluir coberturas adicionales, como la invalidez permanente absoluta, ofreciendo una protección extra ante situaciones imprevistas que pueden comprometer la estabilidad económica familiar.

Cuando el seguro encarece la hipoteca sin que lo notes

Optar por el seguro de vida propuesto por el banco sin comparar, puede implicar primas más elevadas durante años, un sobrecoste que pasa desapercibido al inicio pero que se acumula a lo largo de toda la vida del préstamo.

Frente a esta situación, los seguros de vida externos permiten cubrir exactamente el mismo riesgo (el capital pendiente de la hipoteca) con precios más ajustados y una mayor flexibilidad.

Desde Nara Seguros señalan que, incluso perdiendo las posibles bonificaciones bancarias, en cifras globales se puede seguir manteniendo el ahorro gracias a una prima mucho más competitiva.

Cambiar el seguro también es una opción (y pocos lo saben)

El seguro de vida contratado con el banco tiene una duración concreta. Incluso aunque al firmar la hipoteca se contratara el seguro ofrecido por el banco, una vez llegada la fecha de renovación, el cliente puede no renovarlo y contratar una alternativa que mantenga las mismas garantías.

En ese caso, basta con contratar el nuevo seguro y remitir la documentación correspondiente a la entidad bancaria, acreditando que se cumple con las condiciones exigidas.

Revisar todos los gastos asociados a la compra de una vivienda resulta clave para tomar decisiones financieras más informadas. Informarse sobre el seguro de vida vinculado a la hipoteca, comparar alternativas y entender el impacto de este coste a largo plazo puede marcar una diferencia relevante en la economía familiar durante toda la vida del préstamo”, señalan desde Nara Seguros.

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