La reunión que celebrará el Banco Central Europeo (BCE) este jueves, 19 de marzo, llega en un contexto marcado por la elevada incertidumbre geopolítica y por el riesgo de que la inflación vuelva a repuntar en la eurozona. En este escenario, todo apunta a que el organismo presidido por Christine Lagarde mantendrá los tipos de interés en el 2% actual, nivel en el que llevan estancados desde hace ya 9 meses. Sin embargo, no parece que esta situación vaya a prolongarse demasiado en el tiempo y, de hecho, las últimas señales del mercado no invitan precisamente al optimismo.
Pese a que el escenario que manejaban los analistas hace solo unos meses era bastante positivo, ahora es muy distinto. Antes del estallido de la guerra en Oriente Próximo, todas las previsiones apuntaban a que 2026 sería el año en el que volveríamos a ver nuevas bajadas de tipos, acompañados de una moderación progresiva de la inflación y una economía europea cada vez menos debilitada. Sin embargo, el nuevo contexto internacional ha reactivado los riesgos inflacionistas, especialmente por el impacto potencial en los precios de la energía y el petróleo, y en las cadenas de suministro.
Por eso, en estos momentos, el BCE se encuentra en una posición de cautela, analizando cómo evolucionan tanto la inflación como el crecimiento económico antes de tomar nuevas decisiones. Este es el motivo por el que en esta próxima cita no se esperan movimientos, aunque ya no se descarta que, si las tensiones geopolíticas se prolongan o se intensifican, el organismo pueda verse obligado a endurecer nuevamente su política monetaria, aplicando incluso algunas subidas en los tipos de cara a verano.
En este contexto, será especialmente relevante el mensaje que traslade Christine Lagarde tras la reunión. Más allá de la decisión concreta sobre los tipos de interés, el foco estará en las pistas que pueda ofrecer sobre la hoja de ruta que llevará a cabo el BCE en los próximos meses y en el análisis que haga de la situación actual que atraviesa la economía de la eurozona.
¿Cómo afecta esto al mercado hipotecario? El euríbor, principal indicador de referencia para la mayoría de las hipotecas variables en España, ha retomado la senda alcista en las últimas semanas, con varios registros diarios por encima del 2,5%. Esto significa que muchas hipotecas a tipo variable ahora vigentes podrían empezar a encarecerse, ya que, en caso de que el euríbor supere este mes de marzo la media mensual alcanzada durante el mismo mes del año pasado (2,398%), quienes tengan que hacer la revisión anual de sus cuotas verán cómo estas suben progresivamente.
Como advierte, Laura Martínez, portavoz de iAhorro, el efecto no se limita solo a las hipotecas variables: también influye en la contratación de nuevos préstamos. Algunos bancos ya han empezado a ajustar sus ofertas al alza para compensar el aumento del coste del dinero, por lo que los tipos de interés de las hipotecas fijas y mixtas (sobre todo durante su parte fija) también tienden al alza. Esto encarece la financiación para quienes estén pensando en comprar una vivienda y reduce, de manera indirecta, la capacidad de ahorro de los hogares.
En definitiva, aunque no se esperan movimientos inmediatos en los tipos oficiales, en esta reunión del Banco Central Europeo, el nuevo contexto económico y geopolítico podría marcar un punto de inflexión en las expectativas sobre la política monetaria en Europa, con consecuencias directas sobre el coste de la financiación para familias y empresas.