El Gobierno ultima en estas horas el nuevo decreto de vivienda, que contempla distintas medidas dirigidas a reforzar la protección de los inquilinos, limitar determinados desahucios, regular los alquileres de temporada y actuar sobre los pisos turísticos, junto con incentivos fiscales y actuaciones destinadas a impulsar la vivienda pública. Ante este escenario, Ferran Font, portavoz y director de Estudios de pisos.com, advierte que las nuevas medidas deben abordar también el problema estructural de falta de oferta que atraviesa el mercado residencial español.
“El problema de la vivienda no se va a resolver únicamente poniendo límites al mercado. Tenemos un problema estructural de falta de oferta mientras la demanda sigue creciendo y los precios continúan tensionados”, señala Font. A su juicio, cualquier medida dirigida a reforzar la protección de los inquilinos debe ir acompañada de incentivos suficientes para que los propietarios mantengan sus viviendas en alquiler, así como de un impulso decidido a la construcción de nuevas viviendas y a la ampliación del parque disponible.
En este sentido, el portavoz de pisos.com pone también el foco en la estabilidad regulatoria como un elemento determinante para preservar la oferta existente. “Si las reglas cambian continuamente, aumenta la incertidumbre y existe el riesgo de que parte de la oferta se retire o se destine a otros usos”, apunta.
“Proteger al inquilino es necesario, pero también hay que cuidar la oferta. Sin aumentar el número de viviendas disponibles es muy difícil conseguir una solución estructural al problema de acceso a la vivienda”, concluye Font.