Alquilar sin convicción

Madrid. 03/12/2015

El inmobiliario ha atravesado la peor crisis de su historia. Hasta la explosión de la burbuja, el ladrillo era una inversión “segura” y garantía de revalorización. Y hoy, aunque vemos que la compra entraña unos riesgos que antes no se valoraban, no nos engañemos, esta idea prevalece.

Desde las instituciones se habla de fomentar el alquiler pero pocos son los que no aspiran a disponer de una vivienda en propiedad. De hecho, según el estudio “Vivir y adquirir propiedades en España” de RE/MAX, el 95,6% de los entrevistados dice soñar con ser propietario mientras que un tímido 3,8% sería un feliz inquilino. Y es cierto que el concepto de arrendar va perdiendo poco a poco el estigma de “es tirar el dinero”. Según el Instituto de Estudios Económicos (IEE), basado en datos de Eurostat, los españoles arrendados ya representan el 21,2% de la población española, pero, ¿lo hacen por convicción o porque la compra está limitada y entraña muchos riesgos?

En un momento en el que el Euríbor se encuentra tan en mínimos históricos que ha rozado el 0% en noviembre, el límite lo siguen marcando una demanda alicaída y el crédito bancario. Ya no tanto por los diferenciales de la banca como por incertidumbre y unas exigencias mayores para la concesión de préstamos (¿Habrá que buscar fuentes de financiación alternativas para promover la actividad…? No sé si para el particular, pero probablemente sí para la promoción de vivienda que, con más o menos ritmo, vuelve a funcionar).

Pero volviendo al fulanito, si no se dispone de ahorros suficientes o se muestra una evidente solvencia, – cosa que ya no demuestra ningún contrato laboral por indefinido que se defina,- su mejor opción es el alquiler. Esto no evidencia que sea elección del ciudadano sólo que se ha convertido en una gran alternativa y la misión ahora está en convencerle de que así es.

Bien es cierto que hoy el perfil de inversor no es tanto el del particular como fondos y Socimis que, en el caso de éstas últimas, centran su actividad en promover el mercado del alquiler. Fomentar el arrendamiento es fundamental para consolidar la recuperación económica, y así lo remarcan los expertos, pero es evidente que aún queda trabajo por hacer. Y esto, a pesar de que se cuenta cada vez con más flexibilidad, garantías y seguridad tanto para el inquilino como para el propietario.

Alquilar una vivienda en España en 2015 es menos rentable que hace un año por la caída de los precios, según revelaba hace unos días el portal Idealista.com. (Algo que, por cierto, no ha afectado al arrendamiento de locales y oficinas cuya rentabilidad bruta continúa vigorosa en el entorno del 7%). Pero que no es tan malo de cara al propio alquiler ya que, para asentarlo como alternativa sólida a la compra, debe suponer un esfuerzo para las familias inferior al pago de una cuota hipotecaria.

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