Revisar la potencia contratada y adaptar la tarifa a los hábitos del hogar, claves para conseguir el ahorro energético

Madrid. 31/03/2014

Comprender la factura de la luz se está convirtiendo en un auténtico reto. A partir del 1 de abril, habrá una nueva tarifa eléctrica. La antigua Tarifa de Último Recurso (TUR), la que suelen utilizar los hogares españoles, ha pasado a denominarse Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC). Este nuevo método para fijar los precios  tomará como referencia el precio medio diario del mercado mayorista eléctrico.

Además, según la Asociación Nacional de Ahorro y Eficiencia Energética (ANAE), en 2013, España fue el tercer país con los precios de la electricidad en consumidores domésticos más altos de Europa. El informe de esta organización, publicado este mismo año, incide en que los precios españoles superan en un 27,3% los de la media de la Unión Europea.

Ante este escenario y con el fin de evitar excesos en las próximas facturas, los especialistas del portal inmobiliario Casaktua recomiendan revisar, primero, la correlación entre la potencia contratada y la necesaria para desarrollar los hábitos diarios sin problemas. El consumo medio en España es de 3.500 kW/h, sin embargo, existen casos donde la potencia contratada es muy superior a lo que el hogar realmente necesita. Esto provoca que el  gasto fijo de la factura sea mayor, incrementando considerablemente la factura de la luz.

Después, para elegir la tarifa más adecuada, también es conveniente analizar los hábitos en el hogar. El horario nocturno suele ser más barato que el diurno, por eso, desde Casaktua se aconseja programar el funcionamiento de los aparatos eléctricos como la lavadora, el lavavajillas o la secadora durante la noche. Por ejemplo, cambiar la tarifa habitual por una de Discriminación Horaria (DH), según los cálculos de un estudio de la Confederación de Usuarios y Consumidores (CECU),  permite conseguir un ahorro de hasta 180 euros por año.

Si nos detenemos a analizar la factura, comprenderemos que su precio depende de muchos factores. Así, por ejemplo, una factura media de 50 euros se compone de tres partes: unos 20,6 euros de los llamados peajes, otros 10,7 euros son impuestos, y los 18,7 euros restantes son el coste real de la energía. Por este motivo, es imprescindible no sólo tener un control de los aspectos más burocráticos de la factura sino también tener en cuenta otros temas como la iluminación en el hogar, el gasto de los electrodomésticos o el aislamiento de la vivienda.

 Iluminación

 El primer paso para conseguir una iluminación correcta en toda la casa y, sobre todo, ahorrar energía es poner en marcha todo un plan para distribuir correctamente lámparas, focos y sus puntos de luz, establecer hábitos como aprovechar la luz del día, apagar las luces si no hay nadie en las estancias, sustituir las bombillas convencionales por las de bajo consumo, instalar tubos fluorescentes o mantener limpias las bombillas y tubos fluorescentes y reflectores.

 Electrodomésticos

 El buen uso de los electrodomésticos es una de las claves para conseguir una factura de la luz asequible. El conjunto de los electrodomésticos representa entre el 20% y el 60% del consumo total de energía eléctrica. Por este motivo,Casaktua recomienda las siguientes acciones:

  • Comprobar que los electrodomésticos no quedan en posición Stand By.
  • A la hora de comprar un electrodoméstico, es recomendable mirar la etiqueta energética. El bajo consumo de energía corresponde con la letra A.
  • Lavar en frío o a baja temperatura, pues el 90% de la electricidad que se consume es para calentar el agua. Utilizar preferentemente los ciclos de lavado a 30º o 40 º.
  • En el caso de la nevera: dejar que los alimentos calientes se enfríen completamente antes de colocarlos, evitar mantener la puerta abierta mucho tiempo o  descongelar los alimentos en el interior aprovechando la energía que se ha utilizado para congelarlos.
  • Cocinar con olla a presión y con poca agua supone un ahorro del 50% de energía.
  • No usar el horno para cocinar pequeñas cantidades de alimentos, ni para recalentar o descongelar. No abrir la puerta si no es imprescindible.

Calefacción y aire acondicionado

Con el fin de obtener un uso eficiente de la calefacción en el hogar es recomendable:

  • No abrir las ventanas con la calefacción o el aire acondicionado encendido.
  • Para ventilar la casa son suficientes 10 ó 15 minutos.
  • No tapar las fuentes de calor con cortinas, muebles o elementos similares.
  • Regular temperatura sin superar los 20º C en invierno, por cada grado adicional gastarás aproximadamente un 5% más de energía.
  • Elegir bien el tipo de calefacción. Es preferible por este orden: solar, biogás, biomasa, leña, gas natural, propano o butano. Evita la electricidad.

 Aislamiento

Cambiar puertas y ventanas es uno de los apartados más caros en la reforma de una vivienda, sin embargo, a la larga, compensa. Si realmente la vivienda se encuentra en mal estado, debemos plantearnos su reforma. De este modo, se puede apostar por técnicas como instalar contraventanas y/o contrapuertas que pueden reducir de forma considerable la pérdida de calor o frío cuando cambia la temperatura.

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