La edificación industrializada gana peso como respuesta real a la cuestión más urgente que afronta España actualmente: la falta de vivienda asequible. En este sentido, el sector apunta que con el nuevo modelo constructivo se puede cubrir el déficit de 700.000 hogares que existe actualmente, de acuerdo con el Banco de España, en los siguientes 5-10 años, dando una respuesta ágil y viable a la necesidad de ampliar la oferta habitacional accesible.
Esta es la principal conclusión que se extrae del Barómetro sobre el Estado de la Construcción Industrializada en España 2026 impulsado por REBUILD 2026, la mayor feria del sector en Europa, y que ha realizado partiendo de la opinión de los visitantes que han acudido en su última edición. Con este informe, se ofrece una radiografía actual de la situación del concepto off-site a nivel nacional, su avance, los retos que tiene por delante y su papel a la hora de ampliar y mejorar el parque inmobiliario.
La vía de la industrialización
En un escenario marcado por los esfuerzos para aumentar cuanto antes la oferta de vivienda asequible, el sector ve la industrialización como la vía fundamental para lograrlo. Prácticamente el 60% de los encuestados atribuye a este sistema constructivo un papel principal o importante a la hora de resolver la falta de hogares dejando ya atrás las fórmulas tradicionales de construcción. En concreto, el 41,6% lo define como una solución importante que puede acelerar significativamente la respuesta al problema, mientras que otro 18,3% lo considera directamente la principal solución.
Con fechas concretas, la industria (44,6%) estima que con la industrialización, antes de la próxima década, se puede cubrir la brecha de 700.000 viviendas que se registra en España, constatando el potencial de este modelo y las opciones que brinda para acortar plazos y reducir costes, tiempos y emisiones.
Más industrialización que nunca
Conscientes de los beneficios de la industrialización, el sector está acelerando su despliegue en España. En el último año, el 61,3% de los encuestados en el Barómetro asegura que la demanda de proyectos industrializados ha aumentado en sus empresas, ya sea de forma significativa, en un 32% de los casos, o moderada, en un 29,3%. Tan solo un 3,3% reconoce haber tenido menos mercado.
Al mismo tiempo, el grado de preparación del tejido empresarial empieza a consolidarse. Un 51,3% de las compañías afirma estar totalmente o bastante preparada para realizar proyectos industrializados, mientras que un 22,5% reconoce encontrarse en una fase parcial de adaptación. En otras palabras, la edificación no solo detecta una oportunidad en el planteamiento off-site, sino que empieza a dotarse de estructura para responder a ella.
Parte de este impulso se explica por el nuevo contexto que vive la industria. El PERTE de la Industrialización de la Vivienda – presentado por el presidente del Gobierno el año pasado en REBUILD –, los planes de vivienda e iniciativas de ejecutivos autonómicos que se apoyan en la industrialización – como es el caso de Eraiki Hub en el País Vasco, que promueve la vivienda modular – y el auge de empresas que apuestan por el concepto, han contribuido a colocarlo en el centro de la agenda sectorial.
Pero la expectativa de crecimiento, de hecho, va más allá del corto plazo. Casi la mitad de los profesionales de la edificación (46,4%) cree que en 2030 hasta el 25% del parque inmobiliario incorporará elementos industrializados mientras que un 32,6% piensa que esta proporción podría llegar al 50%.
Legislación y financiación como desafíos
El avance registrado, sin embargo, convive con cuellos de botella que siguen presentes. Se tratan de la estabilidad normativa (45,5%) y el acceso a financiación (43,1%). Maribel Vergara, directora del PERTE de la Industrialización de la Vivienda, ha subrayado en REBUILD 2026 que se debe de establecer un marco legal para la edificación industrializada porque “sin armonización normativa no habrá escala y, sin escala, no habrá una industria capaz de responder al desafío de la vivienda”. Una reflexión que conecta con la reivindicación del sector de integrar plenamente el off-site en el código técnico.
Asimismo, la edificación reclama un mayor acceso al crédito para poder crear más fábricas destinadas a la producción de hogares, ya que estas instalaciones requieren de grandes inversiones económicas que no todas las empresas están en condiciones de asumir. A su vez, en REBUILD 2026 se han pedido más soluciones para disponer de suelo a fin de incrementar las nuevas promociones.
El freno del talento profesionalizado
En el plano operativo, el reto más destacado es la falta de conocimiento. Un 22,2% de los encuestados señala este factor como el principal obstáculo para implementar la construcción industrializada en las empresas. Igualmente, la carencia de talento cualificado se sitúa como el cuarto reto de 2026 para el sector mientras que, en la misma línea, el 90,1% de los profesionales considera que no disponer de mano de obra con formación sobre industrialización está impactando directamente en su desarrollo.
A pesar del déficit de capital humano, la edificación industrializada gracias a su metodología – que mejora las condiciones en producir en entornos cerrados y más seguros – está haciendo el sector más atractivo para las nuevas generaciones. En REBUILD 2026, Julen Pérez, de Waugh Thistleton Architects, ha apuntado que es uno de los grandes espacios de crecimiento laboral para los próximos años por la cantidad de teoría, metodologías y materiales que aún quedan por explorar. En este último aspecto, en el evento se han revelado las oportunidades que están surgiendo de la fusión entre industrialización y materiales como la madera, acero, hormigón o ladrillo, que están impulsando la eficiencia energética, la aceleración de la rehabilitación, la vida útil de los edificios y su habitabilidad.
La madurez digital gana terreno
Otro de los pilares sobre los que se apoya la construcción industrializada es la digitalización. El Barómetro muestra que el 64,7% de las empresas se sitúa ya en niveles avanzados o intermedios de madurez digital corroborando el cambio que atraviesa la edificación a raíz del impulso del off-site. Concretamente, el 23,7% asegura contar con tecnología en prácticamente toda su operativa, al tiempo que el 41% afirma estar en un proceso de transformación para incorporar más soluciones digitales.
En esta implementación, BIM y el modelaje 3D se postulan como las tecnologías en las que más se invertirá este año para mejorar la competitividad de las compañías, tal y como han indicado el 29% de los encuestados. La metodología también ha sido puesta en valor por Antoine Chaaya, partner en RPBW, en REBUILD 2026 por sus capacidades para coordinar la información entre arquitectos, ingenieros y consultores y evitar discrepancias durante la construcción.
Conclusiones
Los resultados del Barómetro sobre el Estado de la Construcción Industrializada en España 2026 reflejan un sector que está siendo acelerado para dar respuesta, principalmente, a la falta de vivienda asequible. No obstante, el ritmo de crecimiento no se corresponde aún con su proceso de normalización. Así, resulta necesario consolidar su entorno legal, facilitar el acceso a financiación y favorecer la incorporación de talento cualificado para que siga desarrollándose y fortaleciéndose. Solo mediante estos factores, junto con el avance ya en marcha de la digitalización, podrá garantizarse una expansión sostenida que permita afianzar este modelo constructivo como una alternativa con proyección.